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    September 30

    Tu latido...

    Tu latido es el mío.

     

    Y luché contra el sueño y la fatiga,

    contra la ira sin fin y el desarraigo.

    Escudriñé, escarbé sin asomo de duda,

    entre las débiles pavesas ciegas

    de mi memoria por hallar un año,

    un solitario día, apenas un instante

    en que pude decir: jamás te amé;

    mas no encontré resquicio para mentirme a solas,

    para afirmar siquiera la negación más leve.

    Tu latido es el mío. Allí donde comienza

    ese deseo intenso al que nombramos vida,

    allí, resplandeciendo en los días distintos,

    en la ardiente espesura de mi asombro,

    con el sí, con el no del abismo o la suerte,

    silenciosa me esperas como el árbol de fuego

    que sostiene esa fruta lustral de la esperanza.

    Mi mirada te invoca en el presente,

    en el rumbo indeciso de cualquier lejanía

    de ese mar que me canta y me seduce

    con los ojos vehementes del relámpago.

    Eres sed del edén que no percibo

    y, en los acordes hondos de tu voz,

    perenne permaneces, con la música

    aterida del alma y la audaz primavera,

    en todas las palabras de la sangre.

     

    (Jorge Padrón)

    Sintiendote...

     

     

    Se desnuda la noche,

    ojos de luna,

    corazón de estrella latiendo lejana;

    tu nombre esta hecho de viento y de silencio,

    cielo para mi cielo

    voy  abrir las ventanas.

     

    Eres, estás, puedo sentirte

    como me siento.

     

    Corazón de estrella latiendo a lo lejos

    basta un verso para cubrir la distancia.

     

    Tu nombre aviva en mis labios

    sus altas hogueras de fuego

    y la noche se queda callada.

     

    Cielo para mi cielo

    voy a cerrar las ventanas…

     

    (Jim Ramos Ñañez)

     

    September 29

    7 frases para 7 pecados

    ciberbruja

     

    AVARICIA

     

    La avaricia es un pozo sin

    fondo que agota a la persona

    en un esfuerzo interminable

    por satisfacer sus necesidades,

    sin llegar nunca a conseguirlo.

    (Erich Fromm)

     

     ciberbruja

     

    PEREZA

     

    La pereza viaja tan despacio

    que la pobreza no tarda

    en alcanzarla.

    (Benjamin Franklin)

     

     ciberbruja


    VANIDAD

     

    La vanidad es tan fantástica,

    que hasta nos induce a preocuparnos

     de lo que pensarán de nosotros

     una vez muertos y enterrados.

     (Ernesto Sábato)

     

     ciberbruja

     

    ENVIDIA

     

    Es tan fea la envidia que

    siempre anda por el mundo disfrazada,

    y nunca más odiosa que cuando

    pretende disfrazarse de justicia.

    (Jacinto Benavente)

     

    ciberbruja 

     

    LUJURIA

     

    Son los ímpetus de las pasiones

     deslizadores de la cordura,

     y allí es el riesgo de perderse.

    Baltasar Gracián)

     

    ciberbruja 

     

    GULA

     

    Todo lo que se come sin necesidad,

    se roba al estómago de los pobres.

    (Mahatma Gandi)

     

    ciberbruja 

     

    IRA

     

    No acometas obra alguna

    con la furia de la pasión;

    equivale a hacerse a la mar

    en plena borrasca.

    (Thomas Fuller)

    Tiempos enterrados

    ciberbruja

     

    ciberbruja

     

    Te vistes entre impaciencia negando lo que el presente

    repite con insistencia, pretéritos olvidados...

    te engañas cual si las penas porque las notas ausentes

    murieron con el mañana... que asumes desmemoriado.

     

    Y juras cuando te miro que el tiempo llevó en sus manos

    los cementerios frustrados de sueños intermitentes

    de ilusas expectativas cual cruces que un día llevamos...

    y ocultas el sol con dedos, porque en el fondo te mientes.

     

    Es triste que los caminos se crucen cuando se acaban

    las fuerzas que derrocharon un día para quererse...

    Irónico es que parezcan tan débiles las palabras

    y sigan abriendo heridas... cual mensajeros de muerte.

     

    Es polvo lo que resume, quizás, si es que polvo queda...

    es nada si es que algo existe que me devuelva a quererte...

    son lápidas de recuerdos... los que silentes navegan...

    y lágrimas que ya secas... no quieren volver a verte.

    (Beto Aveiga)

    ciberbruja,ciberbruja

    September 28

    Blancanieves ¿inocente?...

    ciberbruja

     

     

    ciberbruja

     

     

    Cuando murió la madre de Blanquita

    dijo su padre, el Rey: <<Esto me irrita.

    ¡Qué cosa tan pesada y tan latosa!

    Ahora tendré que dar con otra esposa…>>

     –es, por lo visto, un lío del demonio

    para un Rey componer su matrimonio–.

     Mandó anunciar en todos los periódicos:

     <<Se necesita Reina>> y, muy metódico,

     recortó las respuestas

    que en seguida llegaron a millones…

    <<La elegida ah de mostrar con pruebas convincentes

    que eclipsa a cualquier otra pretendiente>>.

    Por fin fue preferida a las demás

     la señorita Obdulia Carrasclás,

     que trajo un artefacto extraordinario

     comprado a algún exótico anticuario:

     era un ESPEJO MAGICO PARLANTE

     con marco de latón, limpio y brillante,

    que contestaba a quien le plateara

    cualquier cuestión con la verdad más clara.

     Así, si, por ejemplo, alguien quería

     saber qué iba a cenar en ese día,

    el chisme le decía sin tardar:

    <<Lentejas o te quedas sin cenar>>.

    El caso es que la Reina, que Dios guarde,

     le preguntaba al trasto cada tarde:

     <<Dime Espejito, cuéntame una cosa:

    de todas, ¿no soy yo la más hermosa?>>.

    Y el cachivache siempre:

    <<Mi Señora, vos sois la más hermosa,

    encantadora y bella de este reino. No hay rival

    a quien no hayáis comido la moral>>.

    La Reina repitió diez largos años

     la estúpida pregunta y sin engaños

    le contestó el Espejo, hasta que un día

    Obdulia oyó al cacharro que decía:

    <<Segunda sois, Señora. Desde el jueves

    es mucho más hermosa Blancanieves>>.

    Su majestad se puso furibunda,

     armó una impresionante barahúnda

    y dijo: <<¡Yo me cargo a esa muchacha!

    ¡La aplastaré como a una cucaracha!

    ¡La despellejaré, la haré guisar

     y me la comeré para almorzar!>>.

    Llamó a su Cazador al aposento

     y le gritó: <<¡Cretino, escucha atento!

    Vas a llevarte al monte a la Princesa

    diciéndole que vais a buscar fresas

    y, cuando estéis allí, vas a matarla,

    desollarla muy bien, descuartizarla

     y, para terminar, traerme al instante

     su corazón caliente y palpitante>>.

    El Cazador llevó a la criatura,

    mintiéndole vilmente, a la espesura del Bosque.

     La Princesa, que se olió la torta, dijo:

    <<¡Espere! ¿Qué he hecho

    yo para que usted me mate, señor mío?

    –el brazo y el cuchillo de aquél tío

    erizaban el pelo al más pintado–

    ¡Déjeme, por favor, no sea pesado!>>.

    El Cazador, que era mala gente,

    Se derritió al mirar a la inocente.

    <<¡Aléjate corriendo de mi vista,

    porque, si me lo pienso más, las lista…!>>

     la chica ya no estaba – ¡qué iba a estar!

    – cuando el verdugo terminó de hablar.

     Después fue el hombre a ver al carnicero,

     pidió que le sacara un buen cordero,

    compró media docena de costillas

    amén del corazón y, a pies juntillas,

    Obdulia tomó aquella

    casquería por carne de Princesa.

    <<¡Que mi tía se muera si he faltado vuestro encargo,

     Señora…! Se hace tarde… Yo me largo…>>.

    <<Os creo, Cazador. Marchad tranquilo –dijo la Reina–.

    ¡Y ese medio kilo de chuletillas y ese corazón

    los quiero bien tostados al carbón!>>,

    y se los engulló, la muy salvaje,

    con un par de vasitos de brebaje.

    ¿Qué hacía la Princesa, mientras tanto?

    Pues auto-stop para curar su espanto.

    Volvió a la capital en un boleo

    Y consiguió muy pronto un buen empleo

    de ama de llaves en el domicilio

    de siete divertidos hombrecillos.

    Habían sido jockeys de carreras

    y eran muy majos todos,

     si no fuera por un vicio que en sábados y fiestas

     les devoraba el coco:

    ¡las apuestas! Así, si en los caballos no atinaban

     un día, aquella noche no cenaban…

    Hasta que una mañana dijo Blanca:

    <<Tengo una idea, chicos, que no es manca.

     Dejad todo el asunto de mi cuenta,

    que voy a resolveros vuestra renta,

    pero hasta que yo vuelva de un paseo

    no quiero que juguéis ni al veo-veo>>.

    Se fue Blanquita aquella misma noche

    de nuevo en auto-stop –y en un buen coche–

     hasta Palacio y, siendo chica lista,

     cruzó los aposentos sin ser vista;

    el Rey estaba absorto haciendo cuentas

    en el Despacho Real y la sangrienta

    Obdulia se encontraba en la cocina

    comiendo pan con miel y margarina.

     La joven pudo, pues, llegar al fin

     hasta el dichoso Espejo Parlanchín,

     echárselo en un saco y, de puntillas,

     volver sobre sus pasos dos mil millas

    –que eso le parecieron, pobrecita–.

    <<¡Muchachos, aquí traigo una cosita

    que todo lo adivina sin error! ¿Queréis probar?>>.

    <<¡Sí, sí!>>, dijo el mayor: <<Mira,

    Espejito, no nos queda un chavo,

    Así que has de acertar en todo el clavo:

    ¿quién ganará mañana la tercera?>>.

    <<La yegua Rifífí será primera>>,

    Le contestó el Espejo roncamente…

    ¡Imaginad la euforia consiguiente!

    Blanquita fue aclamada, agasajada,

    despachurrada a besos y estrujada.

    Luego corrieron todos los Enanos

    Hasta el local de apuestas más cercano

     y no les quedó un mal maravedí

    que no fuera a parar a Rifífí:

    vendieron el Volkswagen, empeñaron

     relojes y colchones, se entramparon

     con una sucursal de la Gran Banca

     para apostarlo todo a su potranca.

     Después, en el hipódromo, se vio

     que el Espejito no se equivocó,

     y ya siempre los sábados y fiestas

    ganaron los muchachos sus apuestas.

    Blanquita tuvo parte de beneficios

     por ser la emperatriz del artificio,

    y, en cuanto corrió un poco el calendario,

     se hicieron todos superbillonarios

    –de donde se deduce que jugar

    no es mala cosa… si se va a ganar–.

     

    ciberbruja 

     

    CUENTOS EN VERSO PARA NIÑOS PERVERSOS

    Roald Dahl

     

    ciberbruja

    ...canción de los crepúsculos...

     

    ciberbruja

     

    Desolación

     tintineo

    Crece la noche

    en su fragor secreto de resinas,

    como un hilo de sangre en la espesura,

    crece la noche

    sin otra voz que el sordo murmurar

    del tiempo.

    La luna eclipsa su presencia

    y como sombra tenue

    se posa entre las ramas desoladas,

    en los oscuros quicios de las puertas,

    en los senderos olvidados

    donde la luz naufraga de nostalgia.

    Un preludio de alas

    anuncia el vuelo de la tarde

    y mientras crece la noche,

    yo escucho la canción de los crepúsculos,

    la voz oscura del misterio

    que enreda sueños

    en el telar vicioso de las horas

    y mece entre los mágicos follajes,

    las larvas del silencio.

     

    (Cristina Maya)

     tintineo

     

    ciberbruja

    September 27

    Ayer tan solo fui...

     

    ciberbruja

     

    barra8

    Ayer murieron mis instantes, lo que fui.

    Se quedaron a ser parte de la historia,

    de un sueño sin color,

    de un poema sin poeta,

    en sepia.

    Se ahogaron en la copa de un vino tinto

    y en la inmortalidad.

     

    Fui sentires, pasión, lo que amé,

    lo dulce y lo amargo,

    la impotencia y lo posible.

     

    Ayer fui otra persona: mi pasado,

    un sueño en blanco y negro,

    una tarde gris,

    y un columpio solitario.

    Vivencias que duermen en las horas,

    como el tiempo, como el sol.

     

    Fui hambre y buitre moribundo,

    aposento de fieras,

    una canción.

     

    Ayer fui todo y fui nada,

    un invierno sin lluvia

    calmando la sangre enfurecida,

    un árbol sin hojas,

    un destino.

     

    Ayer tan solo fui

    lo que hoy seré mañana.

     

    (Kathya M. Rodríguez)

    barra8

    ...mi corazón se acostumbro a no saber...

     

    ciberbruja

     

     ciberbruja

    La inocencia que demuestra tu rostro
    está perdida ya en todo tu ser,
    y aún así quiero que me ahogues
    con el pecado que viene de tí.

    Pasión, lujuria, deseo e inconsciencia,
    es lo que siento por ti;
    pero sé que el único anhelo de tu ser,
    es desbordar los arranques de locura,
    que emanan de tus entrañas;
    siendo mi cuerpo desnudo
    el testigo del ultraje a mi desolado corazón.

    Tu vientre lleno de secretos que quiero descubrir,
    es la oportunidad perfecta para pecar a tu lado.
    pero el ojo humano no es capaz de observar
    el encanto que la desnudez demuestra;
    siendo este elocuente y lujurioso.

    Mas el alma enamorada, por mas deseo que posea,
    ve la desnudez como la puerta que lleva a las estrellas.
    ¿Acaso la sensación de lo prohibido no te eleva al cielo?
    Contéstame entonces con los ojos de tu alma
    y no me atormentes con las tempestades de tu cuerpo.

    Desconozco tus intenciones
    y tienes la desfachatez de insinuar que me amas,
    pero la verdad ¡no me importa!
    porque mi corazón se acostumbro a no saber,
    si soy tu amor, tu juguete o tu payaso.

     

    (magoless)

    ciberbruja

    ...que yo por tí...

     

    ciberbruja

     

     

    La razón de tanto anhelo

    ciberbruja  

    Dame un recuerdo

    del mañana sin mañana,

    dame el más tierno adiós

    que hasta parezca un hola

    si lo miro con ganas.

    Dame tu vida en segundos

    en el suspiro estridente

    que logro robarte en llamas,

    dame tu transpiración,

    abrazada al momento,

    dame tu grito eterno,

    un “te quiero” no pensado,

    dame amor, dame algo,

    aunque no sea exclusivo,

    un minuto en tu camino,

    alguna tarde

    retozando en tus campos,

    la mariposa de alas firmes,

    el trino que rasga el cielo,

    la vertiente donde nace mi río,

    la bahía donde llega excelso.

    Dame perdón y nostalgias,

    la razón de tanto anhelo,

    dame el guiño esperado,

    la aceptación que espero,

    dame final que sea inmenso,

    cuando de mí,

    te has quedado con mi aire,

    mis sabores, mis colores,

    la suavidad de mi piel,

    cada una de mis razones,

    dame algo parecido,

    que yo,

    por ti, he de morir pobre.

     

    (Publicado por Raúl)

     ciberbruja

    ciberbruja

    September 26

    Ahora...

     

     

    SILENCIO Y LEJANÍA

    ciberbruja 

    Vino, me amó y partió; dejó a su paso

    plenitudes, placeres y vacíos;

    se perdió como el sol en el ocaso,

    como se pierden en el mar los ríos.

     

    Ha de tener el sol otra alborada,

    y aunque el río se va, también se queda;

    pero de aquella fiera llamarada,

    ni el recuerdo quizá en su mente rueda.

     

    Mantúvose en silencio y lejanía

    como quien duerme en brazos de la muerte;

    y yo permanecí esperando el día

    en que de nuevo su alma se despierte.

     

    Y si al abrir sus ojos al pasado

    se detienen en mí por un momento,

    tal vez vuelva su amor arrebatado

    a producir un nuevo ofrecimiento.

     

    Y aquí estaré, en deseos y temblores,

    sin recriminaciones, ni exigencia,

    para dar nueva vida a aquellas flores

    que a punto estuvo de agostar la ausencia.

     

    (Francisco Alvarez)

    ciberbruja

    ¿tentación?

     

    ciberbruja



       ¿Qué es tentación?

    ciberbruja

    Es el crepúsculo

    de un día de estío,

    es compartir un beso

    de amor contigo,

    es mirar esos lindos ojos,

    esos labios apetitosos...

    y dejarse llevar.


       ¿Qué es tentación?.

    Tentación es tu cuerpo,

    que a gritos llama el mío,

    es sentir tu calor y cariño,

    es ese necesitado encuentro,

    lo que a la pasión provoca,

    lo que al corazón encandila,

    eso que me vuelve loca

    y de ti me hace ser poseída.


       ¿Qué es tentación?.

    Tentación es...

    tu seductora mirada,

    el misterio de descubrir

    la sugestión de tu cuerpo,

    la excitación que me impulsa,

    esa atracción que me atrapa,

    es el azúcar...,

    es la sal de la vida,

    es sentirte mío, ser tuya,

    es ser uno, ser una.


       ¿Qué es tentación?.

    Es el capricho de la fruta prohibida,

    fruta prohibida que me ofreces,

    la dulzura de esos labios,

    esos labios cautivadores

    que me dicen: ¡CÓMEME!,

    y yo cohibida

    ¡Dios mío...,

    es lo que mas deseo comerme!

    ¿Qué debo hacer?.


       ¿Qué es tentación?.

    Tentación eres tú,

    tentación soy yo,

    tentación somos los dos,

    ¡TIÉNTAME!,

    ¡TENTÉMONOS!.

     

    (Jane)

    ciberbruja

    September 25

    ¿Un príncipe?...no gracias...

    ciberbruja

     

     

    LA CENICIENTA

                                              ciberbruja

     

    "¡Si ya nos la sabemos de memoria!",

    diréis. Y, sin embargo, de esta historia

    tenéis una versión falsificada,

    rosada, tonta, cursi, azucarada,

    que alguien con la mollera un poco rancia

    consideró mejor para la infancia...

     

    El lío se organiza en el momento

    en que las Hermanastras de este cuento

    se marchan a Palacio y la pequeña

    se queda en la bodega a partir leña.

    Allí, entre los ratones llora y grita,

    golpea la pared, se desgañita:

    "¡Quiero salir de aquí! ¡Malditas brujas!

    ¡¡Os arrancaré el moño por granujas!!".

    Y así hasta que por fin asoma el Hada

    por el encierro en el que está su ahijada.

    "¿Qué puedo hacer por ti, Ceny querida?

    ¿Por qué gritas así? ¿Tan mala vida

    te dan esas lechuzas?". "¡Frita estoy

    porque ellas van al baile y yo no voy!".

    La chica patalea furibunda:

    "¡Pues yo también iré a esa fiesta inmunda!

    ¡Quiero un traje de noche, un paje, un coche,

    zapatos de charol, sortija, broche,

    pendientes de coral, pantys de seda

    y aromas de París para que pueda

    enamorar al Príncipe en seguida

    con mi belleza fina y distinguida!".

    Y dicho y hecho, al punto Cenicienta,

    en menos tiempo del que aquí se cuenta,

    se personó en Palacio, en plena disco,

    dejando a sus rivales hechas cisco.

     

    Con Ceny bailó el Príncipe rocks miles

    tomándola en sus brazos varoniles

    y ella se le abrazó con tal vigor

    que allí perdió su Alteza su valor,

    y mientras la miró no fue posible

    que le dijera cosa inteligible.

    Al dar las doce Ceny pensó: "Nena,

    como no corras la hemos hecho buena",

    y el Príncipe gritó: "¡No me abandones!",

    mientras se le agarraba a los riñones,

    y ella tirando y él hecho un pelmazo

    hasta que el traje se hizo mil pedazos.

    La pobre se escapó medio en camisa,

    pero perdió un zapato con la prisa.

    el Príncipe, embobado, lo tomó

    y ante la Corte entera declaró:

    "¡La dueña del pie que entre en el zapato

    será mi dulce esposa, o yo me mato!".

    Después, como era un poco despistado,

    dejó en una bandeja el chanclo amado.

    Una Hermanastra dijo: "¡Ésta es la mía!",

    y, en vista de que nadie la veía,

    pescó el zapato, lo tiró al retrete

    y lo escamoteó en un periquete.

    En su lugar, disimuladamente,

    dejó su zapatilla maloliente.

     

    En cuanto salió el Sol, salió su Alteza

    por la ciudad con toda ligereza

    en busca de la dueña de la prenda.

    De casa en casa fue, de tienda en tienda,

    e hicieron cola muchas damiselas

    sin resultado. Aquella vil chinela,

    incómoda, pestífera y chotuna,

    no le sentaba bien a dama alguna.

    Así hasta que fue el turno de la casa

    de Cenicienta... "¡Pasa, Alteza, pasa!",

    dijeron las perversas Hermanastras

    y, tras guiñar un ojo a la Madrastra,

    se puso la de más cara de cerdo

    su propia zapatilla en el pie izquierdo.

    El Príncipe dio un grito, horrorizado,

    pero ella gritó más: "¡Ha entrado! ¡Ha entrado!

    ¡Seré tu dulce esposa!". "¡Un cuerno frito!".

    "¡Has dado tu palabra. Principito,

    precioso mío!". "¿Sí? -rugió su Alteza.

    --¡Ordeno que le corten la cabeza!".

    Se la cortaron de un único tajo

    y el Príncipe se dijo: "Buen trabajo.

    Así no está tan fea". De inmediato

    gritó la otra Hermanastra: "¡Mi zapato!

    ¡Dejad que me lo pruebe!". "¡Prueba esto!",

    bramó su Alteza Real con muy mal gesto

    y, echando mano de su real espada,

    la descocó de una estocada;

    cayó la cabezota en la moqueta,

    dio un par de botes y se quedó

    quieta...

     

    En la cocina Cenicienta estaba

    quitándoles las vainas a unas habas

    cuando escuchó los botes, -pam, pam, pam-

    del coco de su hermana en el zaguán,

    así que se asomó desde la puerta

    y preguntó: "¿Tan pronto y ya despierta?".

    El Príncipe dio un salto: "¡Otro melón!",

    y a Ceny le dio un vuelco el corazón.

    "¡Caray! -pensó-. ¡Qué bárbara es su alteza!

    con ese yo me juego la cabeza...

    ¡Pero si está completamente loco!".

    Y cuando gritó el Príncipe: "¡Ese coco!

    ¡Cortádselo ahora mismo!", en la cocina

    brilló la vara del Hada Madrina.

    "¡Pídeme lo que quieras, Cenicienta,

    que tus deseos corren de mi cuenta!".

    "¡Hada Madrina, -suplicó la ahijada-,

    no quiero ya ni príncipes ni nada

    que pueda parecérseles! Ya he sido

    Princesa por un día. Ahora te pido

    quizá algo más difícil e infrecuente:

    un compañero honrado y buena gente.

    ¿Podrás encontrar uno para mí,

    Madrina amada? Yo lo quiero así...". 

     

    Y en menos tiempo del que aquí se cuenta

    se descubrió de pronto Cenicienta

    a salvo de su Príncipe y casada

    con un señor que hacía mermelada.

    Y, como fueron ambos muy felices,

    nos dieron con el tarro en las narices.

     

                                              ciberbruja

     

    Roal Dahl en "Cuentos en verso para niños perversos"

    Ed. Alfaguara.

    Búscame...

     

    ciberbruja

    ciberbruja 

    Búscame entre la hojarasca,

    de aquel bosque olvidado,

    aquel bosque de hechizo,

    perdido ya para siempre,

    incendiado ahora en mi recuerdo

    por las llamas de este otoño

    a veces luminoso,

    vivo,

    de rojos ensangrentado,

    y otras... gris, desangelado,

    vestido de niebla,

    mudo y frío.

     

    (Stefanie)

    ciberbruja

    Rosa de los Vientos

    ciberbruja

     

     ciberbruja

    La vida en aquel valle era dulce y sosegada.

     Nada perturbaba su quietud.

     Las lluvias eran cálidas y mansas.

     Las suaves brisas del atardecer abanicaban las hojas de los castaños

     y esparcían el perfume de las malvas reales y las margaritas por los prados y los montes cercanos.

     ciberbruja

    En su soleado jardín el anciano cultivaba los rosales más delicados:

     la Rosa de Mar, de pétalos verde-azulados y fragancia de coral;

    la Rosa de Hielo, de tallos de cristal y capullos transparentes;

    la Rosa del Mediodía, cuya vida era tan corta que sólo podía ser admirada durante unos breves minutos;

     la Rosa del Anochecer, con hojas de terciopelo y pétalos negros cuajados

     de las chispas brillantes que el sol le prestaba antes de ocultarse en el horizonte;

    la Rosa del Arco Iris, semejando la paleta de un pintor que, en un descuido,

     hubiera mezclado todos los colores del universo...

    Era feliz el anciano, cuidando de su jardín extraño e irrepetible.

     ciberbruja

    Una noche, su sueño fue perturbado por una brusca sacudida

    seguida del estruendo ensordecedor de un viento huracanado.

     A la mañana siguiente, admirado, descubrió que entre los rosales de su jardín

     había florecido una variedad de rosas desconocidas para él.

     Los pétalos estaban hechos de aire y se deshacían con sólo tocarlos.

     Era algo insólito, una rareza, un regalo inesperado.

    Tenía que darle un nombre, y,

     tomando una de aquellas rosas entre sus dedos,

    decidió que la llamaría la Rosa de los Vientos.

     ciberbruja

    (Stefanie)

     ciberbruja

    September 24

    naufragaré contigo...

     

    ciberbruja,ciberbruja

     

    Siempre contigo

    ciberbruja

    Cuando sientas tu día sollozar

    Cuando sientas perderte en el vacío

    Cuando sientas que ya no puedes más

     

    Cuando el ruido trastorne tus sentidos

    Cuando tus alas no puedan aletear

    Cuando el invierno te vista con su frío

    Cuando el astro no quiera iluminar

     

    Cuando el entusiasmo dé la espalda al desafío

    Cuando tu verdad no se pueda respaldar

    Y tu alma irrumpa en el extravío

    Amor recuerda... estaré contigo.

     

    Porque sé estar, o no estar,

    Ser la fuerza que combate tu vacío

    El silencio que calma tu vendaval

    Las alas que impulsan tu destino

     

    La sonrisa que ilumina tu faz

    La esperanza ante todo desafío

    El asta que ondea tu verdad,

    Quien hace de tu alma su camino.

     

    Porque soy de tu barca su anclar

    La pasión que se abraza a tu latido

    El estallido que no se hace esperar,

    Quien arranca de tu llanto un suspiro

     

    Quien se ciñe al amor incondicional.

    y hace de tu eco un solo himno

    y llena los huecos de tu soledad,

    con su fuerza, su entrega y su delirio.

     

    Quien sabe decir “te amo” sin hablar,

    Ser el espasmo de tu vientre enloquecido

    Ser el velo que descorre su verdad,

    y la verdad es que te amo sin motivos.

     

    Y si un día naufragas en alta mar...

    Amor recuerda... ese día… naufragaré contigo.

     

    (Adela Castillo)

    ciberbruja

    los caminos que conducen a tu alma...

      

     

    ciberbruja 

    ¡Qué sola estabas por dentro!

     

    Cuando me asomé a tus labios

    un rojo túnel de sangre,

    oscuro y triste, se hundía

    hasta el final de tu alma.

     

    Cuando penetró mi beso,

    su calor y su luz daban

    temblores y sobresaltos

    a tu carne sorprendida.

     

    Desde entonces los caminos

    que conducen a tu alma

    no quieres que estén desiertos.

     

    ¡Cuántas flechas, peces, pájaros,

    cuántas caricias y besos!

     

    (Manuel Altolaguirre)

    ciberbruja 

    ¿Reproches?

     

     

    ciberbrujaciberbruja

    Y tú me dices

    que tienes los pechos rendidos de esperarme,

    que te duelen los ojos de estar siempre vacíos de mi cuerpo,

    que has perdido hasta el tacto de tus manos

    de palpar esta ausencia por el aire,

    que olvidas el tamaño caliente de mi boca.

    Hoja 

    Y tú me lo dices que sabes

    que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,

    de lastimar mis labios con la sed de tenerte,

    de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,

    una nueva manera de rescatarte en besos

    desde la soledad en la que tú me gritas

    que sigues esperando.

    Hoja 

    Y tú me lo dices que estás tan hecha

    a esta deshabitada cerrazón de la carne

    que apenas si tu sombra se delata,

    que apenas sí eres cierta

    en esta oscuridad que la distancia pone

    entre tu cuerpo y el mío.

    Hoja 

    (José Manuel Caballero Bonald)

    ciberbrujaciberbruja 

    September 23

    Muy pocas cosas me quedan...

    Photobucket 

    En otoño

    ciberbruja 

    Ya sabes, el otoño

    suele pasar sin grandes algaradas.

    Tranquilo, reposado, algo indolente,

    cargado de defensas, de corazas.

    Se dice que el otoño

    va pesando en el alma, que se empapa

    de una tristeza levemente ausente,

    consciencia del fracaso más que nada.

    Tiene días ese otoño

    de negros nubarrones que desatan

    presagios de dolor, temor de muerte

    que cruza por detrás de la ventana.

    Cuando llega el otoño,

    el tiempo empieza a ser algo que pasa,

    un cuento con final que siempre hiere,

    una cuenta hacia atrás que nos traspasa.

    Pero es también otoño

    ese racimo de uvas que desgranas,

    madurado ante un sol casi inclemente,

    convertido en dulzura aletargada.

    Tiene el cielo en otoño

    vocación de pintor mientras acaba

    el día y se estremece en el poniente

    con un fulgor de luces y de llamas.

    Me quedan en otoño

    muy pocas cosas, las que me hacen falta

    para ser lo que soy honestamente.

    En otoño estás tú, eso me basta.

     

    (“cristinadiez”)

    ciberbruja

    Al esclavo de mis latidos...

     

    NO PUEDO TOCARTE

    dual 

    Qué puedo decirte...

    si mi voz no tiene manos

    para tocar tus cabellos

    y sentir como son bellos.

    Y mi voz no tiene ojos

    para ver los destellos

    del sol de tu mirada...

    Y mi voz no tiene tonos,

    que describan la alborada

    y contarte con palabras

    lo que en mi pecho se acuna

    es como ver la noche clara,

    y no poder tocar la luna...

    Sin embargo quiero decirte

    en este verso improvisado

    que no importan las manos

    ni los ojos, ni la noche

    y que sin pensar en reproches

    en toda hora y sentido,

    eres la dueña de mi amor

    y yo, el esclavo de tus latidos...

     

    (Miguel Angel Turco)

    dual

    September 21

    Dale vida a los sueños

    ciberbruja 

     

    Dale vida a los sueños

    irisboom

    Dale vida a los sueños que alimentan el alma,

    no los confundas nunca con realidades vanas.

    Y aunque tu mente sienta necesidad, humana,

    de conseguir las metas y de escalar montañas,

    nunca rompas tus sueños, porque matas el alma.

    irisboom 

    Dale vida a tus sueños aunque te llamen loco,

    no los dejes que mueran de hastío, poco a poco,

    no les rompas las alas, que son de fantasía,

    y déjalos que vuelen contigo en compañía.

    irisboom 

    Dale vida a tus sueños y, con ellos volando,

    tocarás las estrellas y el viento, susurrando,

    te contará secretos que para ti ha guardado

    y sentirás el cuerpo con caricias, bañado,

    del alma que despierta para estar a tu lado.

     irisboom

    Dale vida a los sueños que tienes escondidos,

    descubrirás que puedes vivir estos momentos

    con los ojos abiertos y los miedos dormidos,

    con los ojos cerrados y los sueños despierto.

     

    (Mario Benedetti)

     irisboom